Crisis ferroviaria: ¡Nuestras vidas primero!

Las tragedias en Adamuz y Gelida, nos conmocionan y apenan por las víctimas y sus familiares. A més, han puesto en primer plano los graves problemas del sistema ferroviario. Hace falta la más amplia movilización y exigencias firmes, para que haya una investigación a fondo. Son necesarias medidas inmediatas y de fondo que garanticen una red segura para trabajadores y usuarios.
Tragedia en Adamuz (Còrdova)

diumenge 18 de gener, dos trenes de alta velocidad colisionaron tras un descarrilamiento en un tramo recto de vía cerca de Adamuz (Còrdova). Un tren de Iryo (Málaga-Madrid) descarriló y parte de sus vagones invadieron la vía contigua, donde impactó frontalmente un tren Alvia que circulaba en sentido contrario a gran velocidad. Hasta el momento se contabilizan al menos 42 personas fallecidas, entre ellas Pablo B., joven maquinista del tren Alvia y más de 150 ferits, algunos en estado grave, mientras continúan las tareas de búsqueda y levantamiento de vagones para localizar restos. Hoy en día no hay una causa confirmada oficialmente y la investigación está en curso. Con todas las hipótesis abiertas, ya se ha señalado el desgaste en soldaduras de vías en tramos ferroviarios y que hubo advertencias previas por parte del sindicato de maquinistas Semaf sobre condiciones de la infraestructura en la zona.

Accidente fatal en Gelida (Barcelona)

La noche del 20 de gener, en pleno temporal, con fuertes lluvias y vientos en Catalunya, un tren de Rodalies de la línea R4 descarriló entre Gelida y Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona) tras chocar con un muro de contención que se había desplomado sobre las vías. Como consecuencia del accidente, falleció Fernando Huerta, el joven maquinista de la formación que se encontraba haciendo las prácticas, y resultaron heridas al menos 41 personas de los cuales 4 están en grave estado. En aquest cas, las fuertes precipitaciones deterioraron la estructura, que colapsó sobre la vía minutos antes del paso del tren. Las autoridades gubernamentales y Renfe vinculan este accidente directamente a causas meteorológicas, no a fallos internos del servicio.

Accidente fatal en Gelida, Catalunya.
Esclarecer causas y responsabilidades

Ambas tragedias nos han generado tristeza y un gran impacto social, todos usamos habitualmente los trenes y podríamos haber sido una de las víctimas fatales. Nuestro más sincero pésame a los familiares de los trabajadores y los usuarios fallecidos. En estos momentos las tareas de emergencia son las prioritarias, al igual que la inmediata revisión exhaustiva de todas las vías tramo por tramo, de la señalización, del estado de los trenes y de todo el sistema; para que las autoridades garanticen un funcionamiento totalmente seguro.

Deterioro ferroviario, norma no anomalía

El deterioro de la red ferroviaria es el resultado de décadas de desinversión sistemática en las líneas convencionales, de cercanías (Rodalies) y por lo visto, también con graves anomalías en las de alta velocidad. Aunque las incidencias son permanentes, nunca se resuelven y ahora también se cobran vidas. Es un hecho que el servicio ferroviario se ha precarizado cuando el transporte público, eficiente, barato y seguro, debería ser una prioridad de inversión, por el bien de sus trabajadores y usuarios. El transporte público también es un derecho, no puede ser ni una mercancía capitalista ni un servicio negligente. El gobierno central y los autonómicos se pelean a la hora de tener la gestión de las redes ferroviarias, pero se deslindan de sus responsabilidades para gestionarla.

Medidas inmediatas

La paralización de los servicios ha generado caos en el transporte, por eso debe ir acompañada de garantizar a los usuarios los medios necesarios para que puedan viajar, cumplir con sus obligaciones con seguridad y las menores incomodidades posibles. I per descomptat, se requiere una investigación exhaustiva e independiente sobre las causas del accidente y sus responsables políticos, que siempre los hay aunque intenten evadirse, como sucedió con la DANA en Valencia. Exigimos una investigación que no sea controlada por los mismos que gestionan las empresas responsables. l'Estat, el ministro Óscar Puente, Pedro Sánchez y las patronales no se pueden lavar las manos, tienen que ser estrictamente investigados por lo sucedido y su rol en el deterioro del transporte ferroviario.

Solidaridad con la huelga ferroviaria y medidas de fondo

El sindicato de maquinistas (SEMAF) llamó a paralizar trenes en señal de protesta por la seguridad de la red ferroviaria. La medida está más que justificada, los trabajadores son obligados a operar en condiciones de estrés extremo, con materiales deficientes y bajo una presión constante por cumplir horarios imposibles en una red colapsada. D'altra banda, la clase trabajadora que utiliza el tren para ir a sus empleos es condenada a viajes indignos, inseguros y, ahora, potencialmente mortales. Hay que apoyar la huelga de los trabajadores e impulsar movilizaciones populares tanto por el esclarecimiento de los hechos como por medidas urgentes y efectivas de seguridad.

Nuestras vidas valen más que todo. Para evitar que haya más tragedias, se necesitan soluciones de fondo, que no llegarán ni con parches, ni con vacías promesas ministeriales. Hace falta un sistema ferroviario único, 100% estatal y público, sin subcontratas y privatización encubierta. Quienes operan los trenes y quienes viajan en ellos son los únicos interesados en la seguridad absoluta, por eso hace falta el control del servicio por parte de quienes lo operan y lo utilizan, és a dir, los trabajadore y los usuarios, que también han de auditar las inversiones y garantizar que cada euro vaya a seguridad, eficiencia y mejores condiciones laborales. Es necesario concretar acciones para que haya un plan masivo de inversión.