Katalunia: Solidaridad con la comunidad educativa en lucha
Docentes y personal educativo mantienen una contundente jornada de huelga con cortes de carreteras, manifestaciones y piquetes en centros, exigiendo una educación pública de calidad sin recortes ni privatizaciones. Hace falta un gran movimiento unitario de lucha por educación, salud y transportes públicos.
Fuerte jornada de huelga, piquetes y movilizaciones
Zuloi, Asteazken 11 Otsail 2026, se desarrolla una jornada de huelga masiva del profesorado y personal de atención educativa en toda Catalunya, con afectaciones importantes en la movilidad de Barcelona y otras comarcas.
Desde primera hora de la mañana, docentes han cortado vías clave como la Ronda Litoral, la Gran Via, la Meridiana y varias carreteras interurbanas (C-32 en Mataró, C-55 en Manresa, N-II en Vilamalla, C-17/C-25 en Gurb y C-37 en Valls. Se han realizado piquetes en numerosos centros y durante el transcurso del día habrá más manifestaciones descentralizadas en Barcelona, Tarragona, Girona, Lleida y Tortosa. La huelga ha sido convocada de forma unitaria por los principales sindicatos educativos -USTEC-STEs, ASPEPC-sps, CCOO, CGT, UGT y otros- en centros públicos y concertados, con un seguimiento amplio del sector pese a los servicios mínimos establecidos por la Conselleria d’Educació (un docente por cada tres aulas).
Los reclamos son justos
El conflicto surge del desfinanciamiento crónica del sistema educativo público, que se ha traducido en pérdida de poder adquisitivo real de más del 20%, plantillas insuficientes, ratios desbordadas que impiden una atención digna a la diversidad del alumnado, y una carga burocrática excesiva que desnaturaliza la labor pedagógica. Estos factores no solo afectan al profesorado, sino que deterioran la educación pública en su conjunto, debilitando su calidad y acceso universal frente a un modelo que prioriza recortes y privatizaciones. Por estos motivos, los reclamos sindicales están más que justificados: recuperación del poder adquisitivo perdido, aumento de salarios y condiciones laborales dignas, reducción de ratios y ampliación de plantillas con más docentes y personal de apoyo, eliminación de cargas burocráticas improductivas, y recursos suficientes para garantizar una escuela pública inclusiva, equitativa y democrática.
Los gobiernos son responsables del deterioro
La responsabilidad política recae tanto en la Generalitat como en el Gobierno central. El Govern ha intentado gestionar el conflicto proponiendo mejoras condicionadas a la aprobación de los Presupuestos de 2026, pero sin acuerdos concretos que satisfagan las demandas de la base docente ni revertir las políticas de austeridad aplicadas en años recientes. Hoy es Illia del PSC en representación de Pedro Sánchez (PSOE), pero antes fueron los dirigentes de ERC y Junts que hicieron lo mismo. Tanto el Estado como la Generalitat han incumplido sistemáticamente la financiación adecuada del derecho a la educación pública, cediendo espacio al negocio privado y a la lógica de mercado capitalista. Esto se traduce en una escuela pública precarizada, con recursos insuficientes, subcontrataciones y desigualdades territoriales que afectan principalmente a las clases populares y los sectores más vulnerables.
Apoyemos la huelga y las acciones
Nos solidarizamos con la huelga y las acciones de lucha de la comunidad educativa como parte de una resistencia más amplia contra los recortes, la mercantilización y las políticas que debilitan lo público. La educación no puede ni debe ser un bien de consumo; es un derecho social básico que debe ser 100% pública, financiada con recursos suficientes, gestionada democráticamente por trabajadores y usuarios, con control real de la comunidad educativa y de las organizaciones sindicales, y blindada frente a cualquier intento de privatización o externalización.


Por un gran movimiento unitario en defensa de lo público
En los últimos días hubo luchas de trabajadores y usuarios del transporte, de la salud y la educación, pero todas separadas por los dirigentes, lo cual no ayuda a fortalecer los reclamos.
Este conflicto educativo forma parte de una lucha más amplia en defensa de los servicios públicos universales: sanidad, transporte, enseñanza, dependencia, cultura y vivienda. Es imprescindible coordinar y unificar las luchas de los distintos sectores en conflicto para construir un gran movimiento unitario que no acepte migajas ni maniobras, sino conquistas reales dignifiquen las condiciones laborales, consigan aumentos presupuestarios y pongan el control en manos de quienes hacen posible la educación: sus trabajadores y sus usuarios.
La huelga de hoy demuestra que la movilización unitaria es la herramienta más poderosa para enfrentar a gobiernos que priorizan el capital sobre las necesidades populares. Que esta jornada sea un paso más hacia una educación pública digna, emancipadora y al servicio de toda la sociedad, con un verdadero plan de lucha y huelga general.
