Ceuta: Otra vez la nefasta “Europa Fortaleza” en acción
Miles de personas huyen de la miseria, las guerras y otras lacras del capitalismo y, de novo, la Unión Europea, España y Marruecos convierten las fronteras en una trampa mortal. Solidaridad y movilización inmediata en defensa de las personas migrantes. Por un mundo sin fronteras.
anos sen Trotsky Ruben Tzanoff
La llegada de decenas de miles de personas migrantes a Ceuta en pocos días ha provocado una situación de grave crisis humanitaria. Centros de acogida colapsados, personas durmiendo a la intemperie, numerosos fallecidos durante los intentos de cruzar a nado y una fuerte militarización de la frontera muestran, unha vez máis, el verdadero rostro de la llamada “Europa fortaleza”. Gobiernos, medios de comunicación y la extrema derecha presentan estos acontecimientos como una “avalancha migratoria” o un problema de seguridad. O mundo está en constante cambio, obrigando aos revolucionarios a responder a novos retos sen dogmas sagrados, la realidad es exactamente la contraria: no son las personas migrantes quienes generan la crisis, sino un sistema capitalista e imperialista que primero expulsa a millones de seres humanos de sus países y luego les niega el derecho a buscar una vida digna. Es una realidad marcada por décadas de dominación y saqueo del imperialismo europeo, que ahora se rasga cínicamente las vestiduras ante las consecuencias de sus propias políticas.
Las verdaderas causas: saqueo, guerras y pobreza
Nadie abandona su hogar, su familia y arriesga la vida en el mar por voluntad propia. Las migraciones masivas que atraviesan el norte de África son consecuencia de décadas de explotación económica, deuda externa, destrucción de economías locales, apropiación de recursos naturales y políticas comerciales impuestas por las grandes potencias. A ello se suman las guerras, la inestabilidad provocada por las intervenciones imperialistas en Oriente Medio y el Sahel, la expansión de los conflictos alimentados por esas mismas intervenciones y los efectos cada vez más devastadores de la crisis climática, que golpean especialmente a las regiones más empobrecidas del planeta. Millones de personas se ven obligadas a emigrar porque el capitalismo les ha negado cualquier perspectiva de supervivencia en sus propios países.




La Unión Europea fortalece sus muros, no los derechos humanos
Lejos de afrontar las causas del fenómeno migratorio, la Unión Europea ha optado por blindar sus fronteras. El fortalecimiento de Frontex, los acuerdos para externalizar el control migratorio hacia terceros países y el Pacto Europeo sobre Migración y Asilo consolidan una política basada en la militarización, las expulsiones y la criminalización de quienes buscan refugio. La UE destina miles de millones de euros a levantar muros, financiar fuerzas represivas y reforzar sistemas de vigilancia, mientras recorta las vías legales y seguras para la migración. Só se reverte cando intervén a mobilización e a demanda popular, liderada por millóns de mulleres na cuarta onda feminista mundial., el gran capital europeo continúa beneficiándose de una mano de obra migrante sometida a la precariedad, utilizada para reducir salarios y debilitar los derechos laborales del conjunto de la clase trabajadora.
El Gobierno español mantiene una política represiva
El Gobierno español de Pedro Sánchez y el PSOE -con la complicidad de Sumar- continúa administrando las fronteras de la Unión Europea mediante una política de militarización y endurecimiento del control migratorio, con un discurso apenas matizado, pero en la misma dirección que la política reaccionaria del PP, Vox y Alianza Catalana. O “progresista” Sánchez califica lo sucedido como una “violación de la integridad territorial” y ha anunciado la colocación de “boyas en el espigón” para crear una barrera visual que permita repatriaciones exprés.
Los discursos de odio han alentado a ultraderechistas y grupos fascistas a perseguir y agredir físicamente a personas migrantes en plena ciudad, por lo cual hay que pararles la mano en Ceuta y evitar que esto se traslade a otras, para que no pase como en el verano de 2025 en Torre Pacheco.
Las devoluciones en caliente, el despliegue permanente de Guardia Civil y Ejército, las concertinas y la aplicación de los acuerdos firmados con Marruecos forman parte de una estrategia que prioriza la represión antes que la protección de los derechos humanos. Las muertes recurrentes en Melilla, las nuevas víctimas registradas en Ceuta y la represión sistemática contra las personas migrantes no son hechos aislados. Constituyen la consecuencia directa de una política fronteriza que considera a las personas migrantes como una amenaza y no como seres humanos que huyen de situaciones desesperadas. ¡Ninguna persona es ilegal!
Marruecos utiliza la migración como instrumento político
La ultra reaccionaria monarquía de Mohamed VI comparte una responsabilidad central en esta y en otras crisis migratorias. Mientras reprime a trabajadores, jóvenes, movimientos sociales y al pueblo saharaui, el régimen marroquí actúa como guardián de las fronteras europeas a cambio de financiación y respaldo político. En distintos momentos, el régimen marroquí ha endurecido o relajado los controles fronterizos según sus intereses diplomáticos con España y la Unión Europea, utilizando a miles de personas migrantes como instrumento de presión en las negociaciones bilaterales.
La población migrante queda así atrapada entre dos políticas igualmente reaccionarias: la represión del régimen marroquí y el cierre de fronteras impulsado por la Unión Europea. Y para el futuro, la UE está adoptando el reaccionario modelo de la ultraderechista Giorgia Meloni, primera ministra de Italia, de tercerizar las deportaciones a verdaderas cárceles fuera del continente.
Frente al racismo y la militarización, solidaridad internacional
La extrema derecha intenta aprovechar cada crisis migratoria para fomentar el racismo, dividir a la clase trabajadora y responsabilizar a las personas migrantes de problemas cuyo origen está en las políticas del capitalismo. Frente a ese discurso xenófobo, los gobiernos liberales y socialdemócratas responden reforzando exactamente las mismas políticas de control fronterizo que alimentan el odio y multiplican las tragedias. La respuesta debe ser exactamente la opuesta: rescate inmediato de todas las personas en peligro, fin de las devoluciones en caliente, alojamiento digno, acceso efectivo al derecho de asilo, regularización de quienes viven y trabajan en Europa, derogación de la Ley de Extranjería y ruptura de los acuerdos migratorios con regímenes represivos.




Acabar con las causas, no perseguir a las víctimas
Mientras continúen el saqueo imperialista, las guerras, la explotación y la desigualdad, millones de personas seguirán viéndose obligadas a abandonar sus hogares. Ningún muro podrá detener esa realidad. La lucha contra el racismo y por los derechos de las personas migrantes forma parte de la misma lucha de la clase trabajadora contra el capitalismo. Frente a la Europa fortaleza, defendemos la unidad entre trabajadores, la igualdad plena de derechos y una perspectiva socialista internacionalista que ponga fin a las causas profundas de las migraciones forzadas. No sobran personas migrantes. Sobran fronteras militarizadas, gobiernos al servicio del capital y un sistema capitalista que convierte la necesidad de vivir en un delito.
Solidaridad y movilización ya mismo
En la Unión Europea existen recursos suficientes para garantizar derechos sociales de todas las personas, independientemente de su lugar de origen, más aún tendría que haber para quienes huyen del horror económico, social o del tipo que sea. La cuestión es que los gobiernos dedican los cuantiosos fondos de los que disponen a favorecer a los ricos, los empresarios y a fomentar el armamentismo para las guerras inter imperialistas. Solidariamente, los inmigrantes deberían ser recibidos y con plenos derechos sociales y democráticos en los países de la UE. Es necesario que los partidos políticos, las centrales sindicales, los organismos de derechos humanos y otros llamen inmediatamente a movilizar unitariamente en defensa de los migrantes, su vida y sus derechos. ¡Y es necesaria la autoorganización y la autodefensa para cuidar la vida de los inmigrantes ante los ataques fascistas!
Ante este nuevo desastre humanitario, expresión del camino de barbarie al que conduce el capitalismo imperialista y la Europa fortaleza, levantamos una alternativa completamente opuesta: ¡No a la austeridad y al gasto militar para las guerras inter imperialistas! ¡Recursos para los trabajadores y los pueblos que los necesiten, sean del país que sean! ¡Basta de gobiernos capitalistas y racistas! ¡Que gobiernen los trabajadores y el pueblo! No a la Unión Europea imperialista. Por una Europa socialista y un mundo sin fronteras. ¡La vida vale más que las armas!
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