Ni confianza, ni aire para el presidente Pedro Sánchez

El verano vino con mar de fondo. Se desarrollan cambios como preludio de nuevas tensiones y choques. La Unión Europea en problemas. Está cruzada por roces con EE. UU., las consecuencias del Brexit, una grave crisis inmigratoria y un despegue económico que no se consolida. El crujido de la UE abre interrogantes sobre el futuro de su integración.

Avance endeble. La mejora con relación a la crisis capitalista del 2008 se logró a costa de liquidar conquistas de la clase trabajadora, garantizando las ganancias de un puñado de empresarios y banqueros. Esta contradicción traerá consecuencias.

Funcionales al capitalismo. Señalar los problemas de la UE no implica apoyar a los euroescépticos de ultraderecha. Tampoco a los europeístas que se presentan como dique de contención ante los fachos. Más allá de sus diferencias, son funcionales los unos a los otros. Ninguno presenta un proyecto alternativo al capitalismo. Este es el marco en que se desarrollan cambios y realineamientos en el Estado español.

Un gobierno débil. La génesis de la llegada de Pedro Sánchez al poder no le augura un porvenir en calma. Con la moción de censura el PSOE sacó la cabeza del pozo, pero con un gobierno débil. Los 84 diputados del PSOE dependen de otras fuerzas para ganar votaciones.

Grandes temas, difícil resolución. Sánchez hizo muchas promesas ¿Cómo las cumplirá? Es una incógnita.
Pretende sostener el diálogo con Catalunya sin ceder con la libertad de los presos políticos y exiliados y la autodeterminación.
El PSOE busca fortalecerse para llegar a las elecciones con aspiraciones de triunfo. Es un objetivo ambicioso ya que no la tiene nada fácil.

Buscando rumbo. La corrupción, el descontento popular, las luchas del pueblo catalán, del movimiento de mujeres y los pensionistas son las causas de fondo que explican el desalojo de M. Rajoy del poder.
Su sucesor, Pablo Casado, es José María Aznar reciclado. Tiene un discurso anti inmigratorio, exige mano dura a los catalanes y agita la necesidad de un nuevo 155. Los populares tendrán que disputar desde el llano con el gobierno y con sus competidores por derecha.

El crujido de la UE abre interrogantes sobre el futuro de su integración.

Se opacó la estrella. Ciudadanos había logrado la mayoría de los votos catalanes el 21D, con la provocadora y reaccionaria Inés Arrimadas como candidata. Albert Rivera se ubicaba a la cabeza de las encuestas nacionales. Sin embargo, el apoyo a sus socios del PP les pasó la factura y ya no aparecen como seguros ganadores.

De rebeldes a integrados. Podemos atraviesa una fuerte adaptación al régimen institucional. Con la ocupación de cargos públicos fueron limando sus aristas más rebeldes. Así se alejan cada vez más de la posibilidad de transformarse en una herramienta de cambios profundos, basada en la movilización.

Un régimen agotado. La descomposición y anacronía de la restauración borbónica coronada por Franco no tiene fondo. La (in)justicia quedó al desnudo cuando Alemania rechazó los argumentos del juez Pablo Llarena para extraditar a Carles Puigdemont por rebelión.
El viejo parlamento del nuevo gobierno no está legitimado por la decisión popular en nuevas elecciones.
Se la mire por donde se la mire, la Constitución del ´78 está obsoleta. En definitiva, el régimen monárquico-parlamentario no puede brindar respuestas progresivas al movimiento de masas.

Largas vacaciones. Es un buen momento para que la movilización obrera gane protagonismo en post de saldar las deudas sociales acumuladas durante años. Pero UGT y CCOO, no llaman ni a asambleas ni a acciones nacionales. Igualmente, los trabajadores no están de brazos cruzados y salen a luchar, aunque en forma parcial y aislada.

El Independentismo. El ex President Carles Puigdemont demuestra su influencia desde el exilio. Implícitamente impuso la fórmula Quim Torra al gobierno, Puigdemont al poder.
Y va por más. Junto a otros importantes dirigentes lanzó la Crida Nacional per la República, como un movimiento político transversal para hacer efectivo el mandato del 1-O. Es un intento por reformular la ecuación de fuerzas del bloque independentista, que realizará su convención constituyente en el otoño.

Que sí, que no. La Crida puede llegar a transformarse en una variante atractiva para algunos sectores. Por el momento, ya obligó a pronunciarse al resto de las corrientes.
ERC no se mostró muy afín a integrarse y parece orientada a seguir su propio camino. El PDeCAT se sumará, lo cual le servirá para lavarse la cara por la corrupta Convergencia i Unió.
La CUP manifestó que sí la Crida no se basa en la apelación a la movilización masiva para imponer la decisión del 1-O, no servirá para nada.

El PSOE busca fortalecerse para llegar a las elecciones con aspiraciones de triunfo. Es un objetivo ambicioso ya que no la tiene nada fácil.

Limitaciones. La Crida nace con las limitaciones que le imprimen quienes tenían todo para declarar la República y la suspendieron sin plazo de retorno. Tampoco es un buen dato que la Crida tenga las puertas abiertas a sectores de derecha.

El 1-O sigue vivo. Abierta o veladamente muchos dirigentes de los partidos mayoritarios limitaron sus pretensiones a obtener una autonomía ampliada. Pero las bases siguen expresando su voluntad por la República. Lo mismo sucede con la ANC, los CDR y otras organizaciones sociales y culturales que ganan los calles sin dar ni un paso atrás.

Sobre pronósticos y certezas. La confluencia de variados componentes políticos hace muy dificultoso elaborar pronósticos cerrados. No obstante, hay rumbos delineados con clara intencionalidad. El presidente español ya aclaró que no habrá reconocimiento a la autodeterminación. Y que no fomentará que la fiscalía retire los cargos contra los independentistas, porque “en España no hay presos políticos”. Esto implica que habrá que luchar duramente para derrotar esta intencionalidad, aprendiendo de las experiencias pasadas.

Ninguna confianza en Sánchez. Mientras se recuperan las relaciones institucionales Generalitat-Estado, representantes del Govern plantean: “todos debemos tener un punto de paciencia”. La combinación de diálogo y exigencia que desarrollan los dirigentes independentistas le da más cuerda al carretel de un gobierno débil. ¿Se cortará el hilo? ¿Cuándo?
Más allá de los interrogantes, llamamos a no crear falsas expectativas en el gobierno español, ni a darle tiempo para fortalecerse. El PSOE es uno de los pilares del régimen y en los temas de fondo, expresa más continuidad que cambio con relación al PP y a M. Rajoy.

Plan de lucha. Las centrales sindicales deberían llamar a asambleas e instancias democráticas del movimiento obrero para elaborar un pliego de reivindicaciones y un plan de lucha. Basta de ajuste, salarios dignos, eliminación de la precariedad laboral, igualdad salarial con las mujeres que trabajan, distribución de horas de trabajo para terminar con el paro y otras medidas.

En el Estado español, es necesario un nuevo reagrupamiento político. Que sea amplio, democrático, combativo, anticapitalista y de izquierda.

Asamblea Constituyente. Ante el agotamiento del régimen planteamos una salida de fondo: Asamblea Constituyente Libre y Soberana. Con ella desplegamos nuestras propuestas sociales y políticas de cambios profundos, que sólo pueden imponerse con la movilización popular.

Libertad y República. En lo inmediato tenemos que sostener y seguir masificando el reclamo por la liberación de los presos políticos y exiliados. Apelando a la solidaridad de la clase trabajadora del Estado español y de los pueblos oprimidos del mundo.
De ninguna manera serán aceptables los falsos juicios montados contra los dirigentes independentistas, su injusto resultado está cantado de antemano. Cuando se concrete tenemos que ser cientos de miles rechazándolo en las calles. La Diada del 11 de septiembre ya puesta en la calle por la ANC, será una contundente expresión de la vitalidad del reclamo catalán que tenemos impulsar. En la agenda aparece el próximo 1-O como una fecha de confluencia para reafirmar el objetivo de la República catalana efectiva, sin esquivar la unilateralidad que se demuestra cada vez con más fuerza como la salida necesaria.

Otra alternativa política. En el Estado español, es necesario un nuevo reagrupamiento político. Que sea amplio, democrático, combativo, anticapitalista y de izquierda. En Catalunya, sería muy positivo que la CUP encabezara el llamado a la construcción de un polo de reagrupamiento amplio, de izquierda, anticapitalista y consecuente por la autodeterminación, en donde los CDR tengan una ubicación privilegiada como protagonistas consecuentes por la República.

Nuevo SOL. Nuestra joven organización está al servicio de estos desafíos. Somos revolucionarixs, anticapitalistas, feministas y ecologistas. Te invitamos a conocernos, a debatir y participar de nuestras reuniones, así nos organizamos y peleamos juntos.

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