“Ni una Maricarmen más”
El desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años con un 50 % de discapacidad y movilidad reducida, fue la gota que rebalsó el vaso del hartazgo con la situación de la vivienda. a Madrid, miles de personas participaron de la manifestación masiva convocada el sábado 26 por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid bajo el lema «Ni una Maricarmen más» y permanecen acampadas en la Puerta del Sol como continuidad del reclamo.
per Santi González
Manifestación masiva y acampada
Miles de personas recorrieran el centro de la capital para protestar por el desahucio de Maricarmen y por la situación de emergencia en la que se encuentra la vivienda en el país. Pero no fue una manifestación más, continuó el sábado por la noche con una acampada en la Puerta del Sol. En el recuerdo aparece el inicio del Movimiento de los Indignados de 20111.
El sindicato ha comunicado que continuará la medida mientras no se apruebe el “Decreto Maricarmen”, que es un paquete de medidas entre las que se encuentran los contratos de alquiler indefinidos o con renovación automática, la congelación de los alquileres y una mayor protección frente a los desahucios sin alternativa habitacional. También reclaman que se regulen los alquileres de temporada y de habitaciones. Medidas que cortarían con desalojos como el sufrido por Maricarmen.
Este decreto propuesto por el sindicato viene a sentar las bases de lo que está exigiendo la sociedad. Entre tanto el gobierno de Pedro Sánchez tiene su propio decreto y está actuando a “contrarreloj” para que martes esté listo y sea aprobado por el consejo de ministros. Estas próximas horas hasta el martes serán decisivas para continuar la presión hacia el Ejecutivo, que tuvo 8 años de gobierno para plantear medidas ante esta crisis habitacional y no lo hizo. en canvi, se limitó a medidas aisladas que no cambiaron la ecuación y hoy nos encontramos con que la vivienda dejó de ser un derecho universal para convertirse en un bien con el que los grandes tenedores pueden especular.
Habrá que ver que tan buenos fueron los oídos que prestaron a la movilización que tuvo presencia estos días en todo el territorio del Estado Español y no vuelven a plantear medidas cosméticas.
La movilización marca el camino
Está claro que la movilización social y un plan de lucha es lo que hace falta para que la clase política se tuviera que mover. En Madrid el sábado se manifestaron cercade 300.000 persones, dejando en claro que hay fuerza para luchar por todo. Por eso es crucial profundizar y articular las luchas con otros sectores y como muy bien planeta el sindicato de inquilinas llamar a que las centrales sindicales convoquen a la huelga general. Es impensable que con el deterioro de la calidad de vida y de la desfinanciación que se está haciendo de la sanidad y la educación pública las centrales sindicales sigan con ese papel tan pasivo.





Por eso el acampe es una necesidad y un acierto, porque pone contra las cuerdas a quienes gobiernan, pero también a quienes deberían estar presionando al gobierno. De lo contrario es dejarle la calle a Vox y al PP para que sigan inundando de odio y racismo la opinión pública. Pero gracias a la lucha y la movilización, desde el miércoles, la agenda está marcada por la lucha de las inquilinas y los inquilinos que demostramos que tendrán que escuchar o hacerse a un lado.
Hay que ir por todo
El “Decreto Maricarmen” es la base que plantea el sindicato de inquilinas como medidas de urgencia para salir la situación deplorable en la que estamos quienes vivimos de alquilar. Pero es importante que no quede ahí y avanzar hacia medidas que corten la relación que hoy tienen los fondos buitre con la vivienda. Que en definitiva es lo que encarece nuestros barrios y deja pisos vacíos y gente en la calle.
Hay que avanzar en la expropiación de las viviendas en posición de sociedades comerciales y ponerlas al servicio del parque público, con alquileres asequibles. La prohibición de la compra de viviendas por estos grupos empresarios y un plan de obra de viviendas públicas para paliar el déficit habitacional que hoy tiene la clase obrera. Estas son algunas medidas de fondo que, si bien no exigen romper con el capitalismo, al parecer son demasiado para el socialismo del PSOE.
L'habitatge és un dret, no un negoci
La Plaza del Sol ha de transformarse en un centro de solidaridad, reclamo y coordinación de la lucha por la vivienda y con ella por la salud y la educación pública; junto al pueblo trabajador de todo el Estado español, en el camino de conformar un Gran Movimiento por el Derecho a la Vivienda, nacional y continental. ¡Repliquemos la manifestación y la acampada en todo el Estado!


El problema social de la vivienda es provocado por la especulación inmobiliaria, los fondos buitres, la sed de ganancia capitalista y la complicidad de los gobiernos que cruza toda Europa. Como tal hay que responder con la más amplía unidad de acción en las calles y una salida de fondo: romper con este sistema capitalista, porque seguir poniéndole parches no cambia nada y nosotros queremos dar vuelta todo, con un sistema distinto, más justo para las grandes mayorías, que sólo puede llegar de la mano del socialismo.
