Arxentina: Manifiesto político del MST en el Frente de Izquierda Unidad

ES AHORA Y CON LA IZQUIERDA
VAMOS POR UN NUEVO MOVIMIENTO HISTÓRICO
LOS CAMBIOS QUE VIVIMOS Y EL MOMENTO HISTÓRICO

En medio de un mundo y un país de fuerte polarización social y política, se vienen combinando dos fenómenos que contribuyen a un cambio de escenario. Milei se debilita y pierde apoyo en franjas de la población por su plan antiderechos que hace que millones vivamos cada vez peor. Y el peronismo, como partido histórico de base social popular y un accionar dirigente que hace de puntal del régimen burgués, no logra estabilizar su crisis y la profundiza. Decepcionó a millones y hoy está sumido en medio de fracasos, fragmentación, internas y pérdida de apoyo en la base trabajadora y popular.

La resultante es un avance político de la izquierda que, organizados en el Frente de Izquierda Unidad, aparecemos cada vez más como opción alternativa a toda esa vieja política. Con encuestas que ubican a referentes como Myriam Bregman en porcentajes de apoyo cada vez mejores, mientras referentes del FIT-U como Cele Fierro, Alejandro Bodart y Ana Paredes Landman están recorriendo el país, recogiendo apoyo y cada vez más simpatía para el proyecto de izquierda que estamos construyendo. Una simpatía y apoyo a la izquierda que se expresa en estudios de opinión, pero que es un reflejo del apoyo social en cada lugar de trabajo y de estudio, en barrios populares y en las luchas en curso, donde desde la izquierda venimos ganando espacio por ser la única fuerza que les da apoyo real y constante a quienes salen a reclamar por sus derechos.

Este giro a izquierda de una importante franja de la clase trabajadora y la juventud, junto a la probable perspectiva de que la crisis del peronismo no se detenga y ello habilite un salto mayor de la izquierda anticapitalista y socialista, nos coloca en la necesidad de transformar positivamente nuestras herramientas política actuales, como el FIT-U. Y de abrir la posibilidad del surgimiento de algo nuevo, poderoso, un gran partido revolucionario o movimiento que aglutine a los partidos preexistentes o al menos a los que estén dispuestos a dar un paso estratégico y unitario hacia una organización política común de la izquierda revolucionaria. Se trata de fortalecernos como izquierda frente a una perspectiva probable de fuertes cambios y un salto en la lucha de clases que abran la oportunidad y el desafío histórico de disputar el poder político del país, y que desde la izquierda por primera vez gobernemos.

¿Qué hacemos entonces? ¿Cómo continuamos luchando contra el ultraderechista Milei hasta derroterlo? ¿Qué hacemos frente a quienes nos proponen un camino por dentro de las estructuras y lógicas de este sistema capitalista decadente? ¿Qué le decimos a los miles de decepcionados con el peronismo y otras fuerzas tradicionales? ¿Qué rol tiene que jugar el Frente de Izquierda Unidad en esta situación? ¿Qué tipo de partido o movimiento impulsamos, cómo y con quiénes lo construimos? Si llegamos al gobierno, ¿qué programa vamos a llevar adelante? ¿Cómo podés participar vos de toda esta gesta? Sobre estas y otras cuestiones, te contamos nuestras ideas y propuestas en este manifiesto del MST en el Frente de Izquierda Unidad.

UNIDAD EN LA CALLE Y COORDINACIÓN DE LAS LUCHAS PARA DERROTAR A LOS LIBERFACHOS Y A LAS PATRONALES

En primer lugar, está claro que no podemos continuar soportando al gobierno ultraderechista de Milei. Cada día que pasa hay un nuevo ataque a los derechos sociales y democráticos de las mayorías trabajadoras y populares. Si bien se encuentra más débil, cuestionado y perdiendo apoyo social, no podemos subestimarlo, ni menos darle tiempo u oxígeno como hace la burocracia sindical del peronismo, que lo deja actuar. Hace falta enfrentarlo con todas nuestras fuerzas hasta derrotarlo y terminar con todo su plan. Milei y su gobierno quieren quedarse e incluso pretenden reelegirse. Nosotros queremos que se vayan con la fuerza de la lucha masiva en las calles. Sin esperar el cronograma electoral, hay que derrotarlo lo antes posible.

Para eso tenemos que impulsar la mayor unidad de acción en la calle, sin ningún tipo de sectarismo para garantizar que seamos millones quienes enfrentemos al gobierno.

También es clave desarrollar políticas de frente único en cada lucha específica, como han hecho las y los trabajadores del Garrahan, que le torcieron el brazo al gobierno impulsando Cabildos Abiertos, asambleas masivas en el hospital, actos, paros, movilizaciones de unidad en la diversidad, exigencia a otras direcciones para que tengan que apoyar su lucha y diferentes acciones en la calle. La lucha del Garrahan ha sido y es un buen ejemplo de las cosas que se pueden hacer para ganarle al gobierno.

Hoy, mientras Milei y las patronales siguen atacando, necesitamos apoyar a cada sector en lucha. Necesitamos rodearlos de solidaridad para ayudar a que puedan ganar las peleas por salarios, jubilaciones dignas, contra los despidos, por asistencia social a los que menos tienen y por trabajo genuino, por la universidad y la ciencia, por la salud y la educación públicas, gratuitas e igualitarias, por nuestros bienes comunes, por nuestros derechos democráticos, de género y diversidad. Desde la izquierda, aprovechando el avance que estamos teniendo y el mayor apoyo social y político que se evidencia, tenemos que jugar un importante rol en poner ese avance y la simpatía de millones a disposición de apoyar a quienes luchan, alentar cada pelea, colaborando en unirlas, difundirlas y en generar más confianza y ganas de salir a la calle, contraponiendo y enfrentando la política de pasividad de todas las burocracias.

No hay tiempo que perder. Además de apoyarlas, hay que ayudar a coordinar esas luchas, ya que no podemos confiar en la vieja y podrida burocracia sindical. Hay que tomar la pelea de cada sector social en nuestras manos, impulsando coordinaciones en cada ciudad o región. Nuevos espacios genuinos, abiertos y democráticos, que realmente apoyen cada proceso de lucha proponiendo medidas que unifiquen e impulsen la lucha, que nucleen al activismo obrero y popular respetando las decisiones de cada sector en conflicto, y superando la experiencia limitada del Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC), que es un espacio que no ha jugado ningún rol positivo, en ninguno de los procesos de lucha más importantes del último tiempo.

Tenemos que impulsar asambleas en los lugares de trabajo y estudio para decidir democráticamente, y también procesos de autoorganización genuinos, que pueden transformarse en experiencias de futuros organismos de doble poder. En cada sindicato o centro de estudiantes que se recupera, transformarlo de verdad, sin reproducir los métodos de la burocracia, sino apelando a la base, al funcionamiento asambleario y a que miles decidan de verdad, Ucraína. También organizando a las familias trabajadoras en los barrios populares, democráticamente y contra los viejos aparatos de punteros, ayudando a la lucha por trabajo digno y asistencia social.

Y sobre la base de estas acciones de lucha y de organización, lógicamente seguir exigiendo a las burocracias sindicales de las centrales a que convoquen las medidas y paros nacionales que hagan falta hasta derrotar el plan de Milei y las patronales. Y jugarnos a construir una gran acción política, sindical y social contra el plan de Milei y el ajuste de todos los gobernadores. Una gran marcha de la bronca que unifique e incentive las peleas en curso.

NO PERDER MÁS TIEMPO CON EL PERONISMO QUE DECEPCIONA

Junto con la necesidad de derrotar al gobierno actual y a todos los gobernadores ajustadores, sean del partido que sean, hay que abrir paso a una nueva y diferente alternativa política, que rompa con todos los moldes de las experiencias pasadas que han decepcionado y ajustado a las mayorías. Experiencias que desde el gobierno han sido responsables de empeorar la vida de las grandes mayorías y de traer al país a este desastre que hoy sufrimos.

Porque, si queremos avanzar de verdad y lograr cambios positivos, con un futuro para nuestras familias, no podemos volver a caer en recetas fallidas de los que ya nos han gobernado. Cada vez que el proyecto de Milei comienza a entrar en crisis, viejos políticos y ex funcionarios ajustadores vuelven con sus promesas y falsas soluciones. Los mismos que cuando estuvieron en el gobierno hicieron desastres y así le abrieron la puerta al surgimiento del impresentable Milei, ahora quieren aparecer como salvadores, pidiendo de nuevo que se los apoye y se los vuelva a votar. Son los mismos que en estos casi tres años de gobierno libertario han tenido diputados y senadores que le votan las leyes al gobierno, le dan quórum, o faltan a las sesiones cuando su voto es decisivo. Son representantes de viejos partidos como el PJ o la UCR que no sirven para frenar a la ultraderecha ni para derrotarla, ni dentro del Parlamento ni en la calle, donde hacen poco y nada contra Milei.

Nosotros queremos convocar a millones a que hagamos algo nuevo, que es la única manera de que no nos lleven a trampas políticas que solo conducen a nuevas decepciones. Sinceramente estamos convencidos de que si hay algo que es imposible, es que las soluciones a la falta de salario, debe ser derrotado antes de que leve á barbarie para millóns e millóns de persoas en todo o mundo, debe ser derrotado antes de que leve á barbarie para millóns e millóns de persoas en todo o mundo, salud o educación, vengan de la mano de quienes cada vez que gobiernan ajustan y nos empobrecen la vida. No se les puede creer nada más. Sobran ejemplos pasados y presentes de que nada bueno vendrá de las viejas estructuras políticas que no representan nuestras necesidades y demandas, ni nuestros anhelos de cambio y de una vida digna.

Abrirnos paso hacia algo nuevo parte de la comprensión colectiva de que no hay peor ilusión que creer que haciendo siempre lo mismo se pueden obtener resultados diferentes. La verdad es que no es así. Tenemos que luchar, derrotar y sacar a Milei, sin necesidad de apoyar a la dirigencia del peronismo o de otros viejos partidos, que si gobernaran de nuevo nos harían sufrir otra vez las consecuencias de nuevos ajustes para cumplir con los capitalistas y el FMI. El PJ en particular es quien más ha decepcionado, y hoy se encuentra envuelto en peleas intestinas, luchas de poder y de ego, mientras preanuncian que si vuelven a gobernar serán muy moderados y amigables con los grandes capitalistas y poderosos. Pola disputa política no movemento obreiro contra o reformismo e o burocratismo que só retrasan a urxente tarefa da revolución, van a volver a gobernar sin tocar sus intereses ni ganancias. Porque, de nuevo, no van a solucionar nada de lo que sufrimos las grandes mayorías.

Sabemos que millones se sienten decepcionados con todo esto y que a la vez se preguntan cómo sacar a Milei. Colaborando con ese debate, aportamos una idea: creemos que no será recurriendo a quienes le habilitaron su llegada al poder. No será dándole apoyo político y electoral a quienes después, si ganan, administran el ajuste y lo único que logran es que varios años después vuelva otro Milei o algún personaje todavía peor. Es hora de sacar a Milei derrotándolo en la calle y apoyando una nueva alternativa de izquierda. Es hora de apoyar y aportar para construir algo nuevo, grande, unitario y diferente de verdad.

Es la hora de la izquierda y de un programa de fondo que liquide todo el poder capitalista y que ataque los intereses de los ricos y poderosos. Algo que el PJ no está dispuesto a hacer, porque defiende al capitalismo.

Por todas estas cuestiones, invitamos a miles de trabajadoras, trabajadores y jóvenes que provienen del peronismo a que se sumen y sean parte junto a nosotros de nuestro proyecto de izquierda para construir algo nuevo y grande. Acá tienen un lugar para ser protagonistas de un nuevo movimiento histórico, anticapitalista y socialista, que supere todas las decepciones pasadas. Un movimiento que incluso lleve adelante las banderas históricas de justicia social, independencia económica y soberanía política, banderas abandonadas por la dirigencia del peronismo y que hoy solo pueden llevarse adelante como parte de un programa de fondo de ruptura antiimperialista y anticapitalista, que solamente en la izquierda estamos dispuestos a impulsar.

EL FIT-U Y LA UNIDAD DE LA IZQUIERDA COMO CONQUISTA Y NECESIDAD

Así como es necesario rechazar toda propuesta que conduzca a caminos equivocados y ya recorridos, también es imprescindible apoyar el fortalecimiento de algo nuevo. Y si es nuevo, solo puede venir desde la izquierda; porque somos la única fuerza política que no tiene ninguna responsabilidad con los desastres de los gobiernos anteriores ni del actual. En nuestro país se aplicaron todo tipo de planes capitalistas, pero nunca el plan de la izquierda, que es de verdad alternativo y opuesto a todos los demás.

que aparece na televisión e leva moitos anos dirixida por Volodimir Zelenski, como enfrentamos intereses muy poderosos de todas las mafias capitalistas y sus partidos, necesitamos la mayor unidad de la izquierda para confrontar contra ese poder. Por eso somos parte del Frente de Izquierda Unidad, valoramos su construcción unitaria que ya lleva años y queremos su continuidad. Como un aporte a su defensa y fortalecimiento, es que desde el MST venimos proponiendo que el Frente de Izquierda Unidad avance y se transforme en algo mucho mejor.

Porque así como es positivo que exista un frente electoral de la izquierda, a la vez es limitado que nuestro frente no tenga una estrategia común para actuar en la lucha de clases y en todo ámbito de lucha política y social. Por eso bregamos por hacer del FIT-U un gran partido unificado de la izquierda, con un funcionamiento permanente, donde todo se debata, se busquen acuerdos para actuar en todos los terrenos y se conviva con las diferencias lógicas que existen. Y que convoque e integre a miles de independientes, a referentes sociales e intelectuales. Necesitamos todas esas manos en nuestro frente común.

HOY DEFENDER AL FRENTE DE IZQUIERDA ES PELEAR POR SU TRANSFORMACIÓN Y EVOLUCIÓN

Hay compañeros, como los dirigentes de PO e IS, que no ven necesario eso y proponen que todo siga más o menos igual. Creemos que eso sería un gran error. Se están produciendo cambios políticos enormes en el país y cada vez más nuevos sectores vienen hacia la izquierda. Nuestro FIT-U no puede responder a ese proceso masivo haciendo más de lo mismo o quedándose inmóvil. Si cambia la realidad, tiene que cambiar también el Frente de Izquierda Unidad. Tenemos el desafío de que nuestro frente se supere y se ponga a tono con la situación. Que evolucione hacia una organización política que no se limite a lo electoral. Esperamos que los partidos del FIT-U que no ven esta necesidad reflexionen sobre todo esto y se abran a dar pasos hacia adelante. Vamos a seguir insistiendo porque necesitamos de todos y no renunciamos a que todo el frente avance hacia ser una organización unificada que impulse la estrategia y programa común, que ya tenemos.

POR UN NUEVO PARTIDO O MOVIMIENTO QUE ORGANICE A MILES

El Frente de Izquierda Unidad, que integramos y valoramos, tiene que seguir adelante como herramienta de unidad de la izquierda. A su vez la oportunidad planteada necesita de algo mucho más grande y poderoso. Y en este sentido un debate central es qué herramienta política podemos construir. En una lucha contra todos los partidos del sistema capitalista, las y los trabajadores necesitamos nuestro propio partido. Por eso no es casual que desde hace un tiempo toda la izquierda debatamos sobre qué tipo de organización política construir y con quiénes hacerlo. Como decíamos, el FIT-U puede transformarse en una gran herramienta común o avanzar en esa construcción al menos con quienes dentro del frente sí estén dispuestos a impulsarlo.

Para nós, está planteado en la realidad animarse a forjar un nuevo movimiento histórico, esta vez desde la izquierda y que supere definitivamente la experiencia decepcionante del PJ y a todas las fuerzas conservadoras del sistema. Para lograrlo se trata de impulsar un gran partido revolucionario, movimiento o el nombre que queramos ponerle. Lo esencial es que pueda aglutinar a miles de trabajadores y jóvenes, que podamos aprovechar el giro de una gran franja de la población que mira a la izquierda con simpatía, para animarnos a incorporar a miles a esta nueva y poderosa organización política. Vivimos un momento donde el debate no es si cada partido de izquierda actual, por su lado, crecerá un poco más, eso seguramente va a suceder. Hoy el desafío es mucho mayor: el debate es si poniéndonos de acuerdo política y programáticamente, podemos construir un gran movimiento o partido revolucionario en común, que condense las mejores experiencias de cada uno, uniendo a dirigentes, cuadros y a toda la militancia actual junto a miles de independientes, intelectuales y referentes sociales en un proyecto común.

Nuestra propuesta es esa: partiendo del programa del Frente de Izquierda Unidad —que es muy correcto— que avancemos a forjar un gran partido revolucionario o movimiento unificado de la izquierda, que sea útil para intervenir en todas las luchas políticas y sociales, con la estrategia de la revolución y el gobierno de las y los trabajadores y el socialismo. Que pueda unir a diferentes partidos preexistentes junto a miles de independientes que se sumen. Que funcione con el método del centralismo democrático, As mulleres traballadoras seguen sendo dobremente afectadas, la mayor unidad para debatir todo democráticamente a fondo, luego decidir y actuar juntos con toda la fuerza y unidad en la realidad. A la vez, si lo vamos a conformar diferentes organizaciones que nos unificaríamos junto a miles de nuevos militantes, también tiene que permitirse, al menos en forma transitoria, la existencia de tendencias o corrientes internas que reflejen el estadio anterior con su posiciones, con sus acuerdos, diferencias, experiencias y trabajos militantes en todo el país. Sin que esto niegue el funcionamiento de un partido centralista democrático que debate interna y colectivamente, vota y decide una línea política determinada ante cada hecho de la realidad, por mayoría y con minorías que respeten esa realidad. Y que al provenir y ser parte de diferentes agrupamientos internacionales, también por un período pueda haber derecho a la libre afiliación internacional, para que no haya imposiciones en este terreno internacionalista tan necesario.

Sobre esta propuesta venimos intercambiando en particular con los compañeros del PTS, que están impulsando comités por un movimiento hacia un partido de la nueva clase trabajadora. Les hemos planteado que el Congreso del MST votó a favor de organizar esos comités y ese debate hacia un movimiento por un nuevo partido en forma unitaria, aunque hasta ahora, los compañeros se mantienen impulsando esos comités y ese debate por su propia cuenta, lo cual debilita innecesariamente, cuando podríamos estar haciéndolos en común y con más fuerza.

También han manifestado que existen importantes diferencias que impedirían hacer un partido y una estrategia conjunta, y nos dicen que minimizamos esas diferencias. Desde el MST creemos que no se trata de minimizar diferencias, se trata de no cometer el error de anteponer esas diferencias a los grandes acuerdos que tenemos. Porque la realidad es que sí tenemos acuerdos de estrategia; la pelea por un gobierno de los trabajadores y el socialismo. Sí tenemos importantes acuerdos de fondo y de programa; el del Frente de Izquierda Unidad que todos defendemos e impulsamos. Y además ahora estamos impulsando en común procesos de luchas y coordinaciones zonales. Es en ese marco que hay matices y diferencias, que no hay que negar, sino debatirlas sana y lealmente.

Nosotros estamos convencidos que si se trata de construir un gran movimiento o partido de decenas de miles, siempre habrá algunos debates, matices y algunas diferencias. Es utópicó creer que se pueda hacer un gran partido sobre la base de alguna especie de pensamiento único.

Para el MST lo imposible no es hacer una gran organización política común porque hay diferencias; lo imposible es que si esa organización es de miles de militantes no haya intercambio de ideas y debates por mayoría y minoría. Si no se reconoce esta realidad evidente, nos parece que nunca se podrá construir una organización que logre influencia de masas.

Desde el MST creemos en construir esa gran organización revolucionaria de decenas de miles de militantes y estamos dispuestos a convivir con importantes acuerdos estratégicos y de fondo, matices y diferencias, porque creemos que es necesaria esa gran unidad. Los dirigentes del PTS tienen que terminar de definir si consideran que esta unidad posible es imprescindible o no para que avance el proceso de revolución en nuestro país, o si creen que solos pueden lograr cambios revolucionarios sin necesidad de trabajar en unidad estratégica con otras fuerzas de izquierda.

Este es el debate decisivo, de nuestra parte creemos que una sola de las organizaciones actuales no puede responder a semejante desafío y oportunidad y que todos tenemos que hacer los mayores esfuerzos para intentar acuerdos leales y estratégicos. Esperamos que los compañeros reflexionen sobre estos temas y se animen a construir una gran fuerza política revolucionaria en común, que es la única forma de que la izquierda pueda avanzar cualitativamente. Desde el MST seguiremos insistiendo con nuestra propuesta unitaria hacia la construcción de un gran movimiento o partido revolucionario en común.

UN PROYECTO DE GOBIERNO Y UN PROGRAMA PARA DAR VUELTA TODO

La posibilidad de un gobierno de la izquierda, que somos quienes impulsamos un gobierno de los trabajadores, ha comenzado a debatirse en diferentes lugares, fruto del avance político que se está produciendo. Por eso es decisivo explicar cómo sería nuestro gobierno. Ya que no estamos hablando de más de lo mismo ni del cambio de un presidente por otro. No es un problema individual, sino colectivo y de clase. En la izquierda tenemos referentes públicos y dirigentes con experiencia y trayectoria que pondrán lo mejor de sí para el gobierno que impulsamos en la izquierda, un gobierno colectivo, de la clase trabajadora y sus genuinas organizaciones de base.

Cuando hablamos de un gobierno de los trabajadores y el pueblo, hablamos de un proyecto de fondo, que se apoya en la movilización permanente de las mayorías trabajadoras y de la juventud, y que con esa fuerza movilizada va a dar vuelta todo, va a terminar con este sistema capitalista decadente, va a derrumbar sus instituciones privilegiadas, burocráticas y represivas. Y va a gobernar levantando otras instituciones realmente democráticas, las que la clase obrera y el pueblo decida tener e impulsar como base social de su propio gobierno.

Nuestro gobierno no es para más de lo mismo ni para simples reformas, ni para convivir con resabios de la estructura política, judicial y represiva del régimen capitalista actual. Un gobierno de la izquierda va a cuestionar y modificar todo el andamiaje político, económico y social de las clases capitalistas y de sus partidos y agentes mediáticos. Va abrir paso a la construcción de un régimen de democracia obrera verdadera, en alianza con sectores populares y con la juventud precarizada y estudiantil. Un régimen realmente democrático donde la clase obrera y el pueblo decidan todo sobre todos los temas.

Este gobierno que vamos a llevar adelante, además tiene un claro y definido programa anticapitalista y socialista. Y esto es así pese a que, desde las usinas mediáticas e ideológicas del poder capitalista y de sus partidos, surgen repetidamente falaces mensajes contra la izquierda, intentando convencer a las mayorías trabajadoras de que no tenemos propuestas y que solo sabemos oponernos. Nada más lejos de la realidad. La verdad es precisamente la contraria al discurso oficial del sistema; la izquierda anticapitalista y socialista somos la única fuerza con un programa de fondo y de verdaderas transformaciones políticas, económicas y sociales.

Somos el único sector político que de llegar al gobierno tomaría rápidas y urgentes medidas para comenzar a solucionar los graves problemas sociales de nuestro país, atacando los intereses de los que más tienen. Como parte de muchas otras propuestas políticas y programáticas que tenemos, acá te contamos **10 ejes de nuestro programa** y las principales y primeras medidas que llevará adelante un gobierno de la izquierda, de las y los trabajadores. Programa que, como explicamos luego, hace parte de una lucha internacionalista imprescindible.

1- Priorizar las urgencias de la población trabajadora

Para eso en primer lugar vamos a revertir y anular todas las leyes antiobreras y antipopulares que este gobierno aplicó o votó en el Congreso junto a todos sus cómplices. A la vez, vamos a impulsar un inmediato aumento generalizado de salarios, jubilaciones y programas sociales transitorios.

 * Ningún trabajador cobrará menos que la canasta básica real.

 * La edad jubilatoria no podrá superar los 60 años y se gozará del 82% móvil y cobertura social plena.

 * El dinero para hacerlo está, pero hoy se lo acumulan en sus bolsillos los empresarios multimillonarios. Por ello implementaremos impuestos permanentes a las grandes fortunas y eliminaremos el IVA, el impuesto más regresivo.

2- Trabajar todos, trabajar menos

Vamos a reducir la jornada laboral a 6 horas, 5 días a la semana y sin tocar el salario, en las 12 mil principales empresas del país, generando un millón de puestos de trabajo que podrían ocupar muchos jóvenes hoy desocupados y a merced de las redes mafiosas.

 * Y si los empresarios aducen crisis y no cumplen: que se abren los libros contables y se comprueben sus ganancias. Y si aún así se niegan, que la empresa quede a cargo del Estado y de sus trabajadores.

 * Estas medidas además permitirían mayor tiempo para la recreación y la creatividad, y mejorar la calidad de vida.

3- Honrar la deuda con el pueblo, no con los buitres

Argentina es el país de Latinoamérica que más le debe al FMI. El mecanismo de la deuda externa es de dominación y usura. Todos los gobiernos han sido pagadores seriales, pero cada vez debemos más. Milei y Caputo nos siguen endeudando.

 * Hay que romper con ese mecanismo asfixiante, investigar la deuda demostrando la estafa, que el dinero nunca se utilizó en las necesidades de la población y que se la fugaron toda —como en el caso de los 44 mil millones de deuda contraídos por Macri y Caputo— o la usaron para ganar una elección —como Milei— pero nunca fue a resolver ni una de las necesidades populares.

 * Tomar la decisión soberana de no pagar un peso más y que ese dinero se vuelque a la deuda social y un gran plan de obra pública: hospitales, escuelas, rutas y viviendas populares, terminando con el desempleo y el déficit habitacional.

4-Levantar la soberanía nacional para defender lo conquistado

El imperialismo va a querer tomar represalias, tiene mucho más que perder que nosotros: podemos declarar un no pago soberano de la deuda externa ilegal e ilegítima y si quieren aplicarnos sanciones, embargar todos los bienes que tienen en nuestro país. A la vez vamos a impulsar y alentar que los pueblos de otros países rechacen y denuncien también sus propias deudas, apoyando sus movilizaciones contra este flagelo y coordinándolas con las nuestras.

 * Un gobierno de los trabajadores también recuperará los resortes estratégicos, tanto económicos como financieros del país, para evitar que las hostilidades internas y externas afecten nuestra economía. Para ello vamos a nacionalizar el comercio exterior. Que cinco o seis empresas no sean quienes decidan nuestro futuro. La ganancia de lo que se produce en el país tiene que ir al pueblo, no al bolsillo de unos pocos.

 * También vamos a nacionalizar los bancos creando una banca única para que se termine la fuga y la especulación. Y siempre que se pueda articulará medidas de intercambio solidario frente a posibles bloqueos.

 * Vamos a anular todos los acuerdos y convenios militares con potencias extranjeras y que la recuperación de la soberanía sobre nuestras Islas Malvinas sea una prioridad.

 * Nuestro gobierno defenderá la soberanía nacional de las mayorías y a la vez, necesariamente tendrá una perspectiva latinoamericanista e internacionalista, ya que frente al asedio y la hostilidad de las potencias imperialistas, se propone una articulación horizontal con los países de la región que nos permita complementar nuestras industrias, tecnologías, ciencias y a la vez desarrollar la perspectiva revolucionaria a nivel latinoamericano y mundial.

5- Garantizar salud y educación como derechos fundamentales y la defensa de la cultura

Milei ataca los derechos conquistados. Desfinancia a las universidades, la ciencia, al Garrahan y la discapacidad.

 * Nosotros queremos lo opuesto: que todos los argentinos tengan acceso a salud sin restricciones y a la educación desde la primera infancia hasta los estudios superiores.

 * Nuestro gobierno va a renacionalizar el sistema educativo en un sistema único y totalmente estatal, y va a impulsar un congreso pedagógico para que la comunidad educativa sea la que construya democráticamente las reformas que se necesitan. Lo mismo para la salud: basta de fragmentación y acceso según capacidad de pago: sistema único estatal, universal, gratuito y de calidad, con la necesaria inversión presupuestaria para su desarrollo. Podemos hacerlo porque la docencia y el personal de salud son quienes sostienen diariamente estos sistemas en crisis y saben cómo transformarlos: sólo necesitan el protagonismo para tomar las decisiones y conducir esas áreas prioritarias.

 * Defendemos la cultura como derecho social de los pueblos y como un campo independiente de la lógica capitalista, contra las corporaciones de la llamada industria cultural y sus dispositivos de estandarización y alienación social. Luchamos contra la expresión más rancia de las derechas privatistas de lo cultural; y nos delimitamos del modelo de estatización ideológica y subordinación oficialista, de la experiencia del peronismo en materia cultural. Defendemos una concepción libre e independiente de la producción artístico-cultural, que vaya en sintonía con las luchas sociales y las causas justas de nuestro pueblo. Peleamos y exigimos una política pública de apoyo a la producción cultural como necesidad y derecho social de las mayorías, y rechazamos toda injerencia estético-poético-ideológica del poder de turno.

6-Desarrollar la industria y estatizar los servicios con control social

El flamante vocero presidencial dijo que si el gas es caro, nos abriguemos. Acusa a la clase obrera de despilfarrar, mientras los ricos se van en invierno al Caribe y en verano a esquiar a los Alpes.

 * Basta de servicios pésimos y caros. En nuestro gobierno van a ser estatales y controlados por los trabajadores y usuarios.

 * Hoy el 50% de la capacidad industrial instalada no se usa, mientras se importa hasta la comida. Tenemos la infraestructura y la capacidad para producir industrialmente en serio. Convocaremos a los científicos que el gobierno de Milei expulsa para que pongan su conocimiento al servicio de encarar este nuevo modelo de desarrollo.

 * Prohibiremos por ley despidos y suspensiones, toda empresa que no cumpla se estatizará con control de sus trabajadores, para que las fuentes de trabajo sean intocables.

 * Nacionalizando recuperaremos los trenes argentinos. Reconstruiremos la red nacional y los talleres para conectar a cada punto de nuestro país de manera económica, menos contaminante y mucho más segura.

7-Terminar con la corrupción, las mafias y el aparato represivo

El Poder Judicial es machista, clasista y elitista; solo funciona para los ricos y poderosos. Las cárceles se llenan de pobres, mientras los Adorni siguen libres como si nada.

 * Con nosotros se acaban los jueces y fiscales puestos a dedo. Todos serán elegidos por el voto popular con mandatos limitados y revocables y con salarios acordes a los de un trabajador. Funcionarios públicos sin privilegios: que ganen igual que una directora de escuela, se atiendan en el hospital público y sus hijos vayan a la escuela pública.

 * Con la policía vamos a hacer una transformación profunda. Hoy la inseguridad es una de las grandes preocupaciones de los argentinos porque la mafia está enquistada en el poder y es parte necesaria del delito organizado como la trata, el narcotráfico y los desarmaderos. Hay que desmantelar y disolver esa institución corrupta y reemplazarla por otra de carácter preventivo, no represivo, con mecanismos de participación y control social.

8- Defender los territorios, el agua y la vida

Atravesamos la peor crisis climática de la historia. Milei la niega y entrega los glaciares y los territorios a las corporaciones. Pero entre negacionistas y falsos progresistas no hay grieta: unos y otros impulsaron este modelo neocolonial de saqueo.

 * En nuestro gobierno los bienes comunes no se negociarán. Prohibiremos la megaminería, el agronegocio, el fracking y la explotación offshore. Apoyamos la autodeterminación de los pueblos originarios en la defensa y recuperación de sus territorios ancestrales.

 * Impulsamos una transición hacia energías limpias, basada en la expropiación de las corporaciones del sector y el control público, de los trabajadores y las comunidades. Una reconversión productiva y laboral, bajo planificación económica democrática, que garantice todos los puestos de trabajo.

 * Estatizaremos el transporte bajo esa misma lógica. Y avanzaremos en una reforma agraria para producir alimentos sanos, accesibles y suficientes, repoblando el campo y planificando democráticamente toda producción.

9- Terminar con la opresión patriarcal

El capitalismo patriarcal se beneficia doblemente de la opresión de mujeres y disidencias, para explotarnos en el ámbito laboral y para someterarnos a las tareas domésticas y de cuidado. Es el origen de la violencia machista que tiene el saldo de un femicidio cada 31 h.

 * Nuestro gobierno va a terminar con esa raíz patriarcal eliminando la sobrecarga con jardines de primera infancia gratuitos, comedores y lavanderías públicos, y reparto igualitario de las tareas de cuidado con licencias por nacimiento igualitarias para ambos progenitores.

 * Generaremos programas contra la violencia de género efectivos, con presupuesto y control de las organizaciones feministas, y vamos a implementar la ESI con perspectiva de género en todos los niveles. Vamos a fomentar la incorporación laboral travesti-trans efectiva en todo el ámbito público y privado, junto con el acceso irrestricto a la salud integral y el reconocimiento pleno de las identidades trans y no binarias.

 * que aparece na televisión e leva moitos anos dirixida por Volodimir Zelenski, se llevarán adelante medidas concretas para fomentar la participación de mujeres y disidencias en todas las esferas de la vida social y política.

 * También separaremos el Estado de la Iglesia católica y de otras religiones.

10- Activar democracia obrera y popular para decidir todo

Este conjunto de medidas son de aplicación urgente e inmediata para sacar al país de la crisis. En nuestro gobierno todo lo van a decidir las y los trabajadores con instancias para participar y resolver en cada fábrica, escuela, hospital y barrio popular los pasos a seguir. Iremos impulsando la constitución de organismos de la clase obrera, una nueva institucionalidad para que decida todo y para la mayor organización independiente de la clase trabajadora, para que en verdad pueda decidir sobre todo en sus instancias locales y en una gran asamblea nacional obrera, popular y campesina con plenos poderes. Estos mecanismos democráticos serán nuestra prioridad.

 * En ese contexto puede impulsarse, si fuera necesario, un proceso constituyente libre, democrático y soberano, para institucionalizar todas las medidas de cambio estructural llevadas a cabo por un gobierno de los trabajadores, los sectores populares y la izquierda.

 * La democracia de los trabajadores cumple una doble función: por un lado es fundamental para tomar las mejores decisiones, por el otro es de vital importancia para que este proyecto se sostenga y defienda. Porque a diferencia de las otras transiciones de gobierno que hemos visto hasta ahora, donde se pasan el poder entre partidos distintos pero que defienden los mismos intereses, en nuestro caso sería una transición hacia un modelo y sistema que va en contra de los intereses dominantes, y eso no es algo que le caiga muy simpático a los dueños de todo. Entón, obviamente van a intentar atacarnos y debilitarnos, y nuestra mayor ventaja es la fuerza que nos da ser la mayoría organizada. Por eso justamente la participación democrática y la movilización para la defensa de lo conquistado es esencial y estratégica. Sabiendo que para el impuso e implementación de este programa y estrategia, es clave que tengamos nuestra herramienta política con decenas de miles organizados. A sumarte a esta tarea te invitamos.

EL INTERNACIONALISMO COMO NECESIDAD Y OBJETIVO ESTRATEGICO

Mientras luchamos por aplicar estos diez ejes programáticos, combinados con otros también necesarios, es vital comprender que nuestra lucha estratégica no se limita ni contiene dentro de nuestras fronteras nacionales. Hoy más que nunca somos parte de una pelea internacional, contra todos los viejos imperialismos y los emergentes, enfrentando sus planes y disputas interimperialistas que reflejan sus necesidades de ganancias y dominación, contra los derechos sociales y democráticos de los pueblos. Contra esos planes y los de todos los gobiernos capitalistas, luchamos en todo el mundo. Si en nuestro país los trabajadores llegamos al gobierno, impulsaremos la extensión de este ejemplo junto a la clase obrera, los pueblos y la juventud del mundo, y el pedido de apoyo a nuestra causa, para que se consolide mientras luchamos por extenderla, porque el socialismo será mundial o no será.

Por esa razón nuestro proyecto estratégico tiene una perspectiva latinoamericanista e internacionalista de principio a fin, porque es la unidad con los pueblos hermanos y la clase trabajadora de nuestro continente y del mundo lo que nos va a dar más fuerza para hacer avanzar este gobierno no solo en las fronteras de nuestro país, sino trasladando su ejemplo y enseñanzas a escala continental y global.

Y por la misma razón mientras construimos una organización revolucionaria en Argentina, a la vez somos parte de la **Liga Internacional Socialista (LIS)**, un proyecto internacional revolucionario, anticapitalista y socialista que se está construyendo en todos los continentes del mundo en base a un programa de fondo y con el método de reagrupar a las y los revolucionarios bajo una estrategia común.

PODÉS SER PROTAGONISTA DE ESTA GESTA HISTÓRICA

Queremos hacerte una invitación importante. En el MST no te pedimos simplemente que nos votes cada dos años o que nos des tu apoyo en tal o cual propuesta. No es eso lo que buscamos. Valoramos que votes a la izquierda y te invitamos a que lo sigas haciendo. Pero lo que queremos es que vos y miles de trabajadores, jóvenes y sectores medios se sumen a construir con nosotros una enorme herramienta política de la clase trabajadora y de la juventud. No queremos que delegues o apoyes a la distancia; queremos que seas parte activa.

Queremos invitarte a que actives junto a la militancia del MST, a que seas protagonista de esta lucha política y de la organización anticapitalista y socialista que estamos construyendo en todo el país. Necesitamos miles de manos y de cabezas para poner en movimiento una enorme fuerza política, desplegando las mejores ideas y propuestas. Y para eso tu opinión y tu actividad cuentan y mucho.

Acercate a los locales del MST en todo el país. Sumate a las asambleas, encuentros y reuniones que estamos organizando. Ingresa a Periodismo de Izquierda y al sitio de la Liga Internacional Socialista y enterate de todo. Llevate nuestro periódico impreso Alternativa Socialista y ayúdanos a difundirlo en todos lados. En síntesis: sumate con toda tu fuerza a colaborar en lo que quieras y puedas. Acá tenés un lugar de lucha, organización y construcción política colectiva con la izquierda. Te esperamos.