Maricarmen: una muerte que se podría haber evitado

Las muertes son nuestras, las casas de los buitres. 

Hoy conocimos la triste noticia de que Maricarmen “falleció” en el hospital Gregorio Marañon a sus 87 años de edad. Ponemos falleció entre comillas porque a Maricarmen la mataron los gobiernos, el régimen, el sistema y los rentistas. Sufrió estos últimos 8 años de vida con una daga sobre su cabeza, como ella decía. Porque un grupo de especuladores insaciables la querían fuera de su casa, y lograron echarla con la policía del estado central, la inacción de los gobiernos central autonómico, y la justicia que responde a los intereses de el capitalismo voraz. Pero lo que no esperaban era que su lucha se transformara en movilización masiva y rabia organizada que hoy recorre las plazas de todo el Estado y que acampa para que no haya más casos como el de Maricarmen. 

La movilización que surgió desde el día del desahucio de Maricarmen, el 28 de septiembre, logró poner en agenda el tema más angustiante para la población. Que la vivienda vuelva a ser un derecho. Logró presionar al gobierno de Pedro Sánchez para que proponga un decreto anti-desahucios. Desenmascaró el régimen y esta legislatura que no sirvió ni para aprobar unas medidas mínimas y en cierta forma propició el fin de la misma. También logró que los asesinos de Maricarmen, el grupo Urbagestión y el gobierno de Madrid llegarán a un acuerdo para que pueda volver a su casa. Lamentablemente Maricarmen no volverá a su casa, porque la llevaron al límite, le quitaron toda la energía, la mataron. 

El mejor homenaje que le podemos hacer es seguir la lucha. No desmovilizar a pesar de el engaño electoral y las promesas de nuevos decretos cosméticos con medidas temporales. E impulsar que la huelga general del 11 de noviembre sea activa y tenga continuidad, dejando en claro que este gobierno también es responsable de la situación en la que estamos. Sigamos adelante, que Maricarmen  viva en cada lucha por la vivienda digna.   Maricarmen presente, ahora y siempre!