EU-India agreement: A commercial milestone between the crisis and global disorder
El reciente pacto de libre comercio entre la UE y la India se enmarca en la reconfiguración del mapa económico-político global en curso. En el marco del imperialismo capitalista, los bloques y grandes pactos, no son para favorecer a los trabajadores a los pueblos, sino a los empresarios y los ricos. Es urgente reagrupar a los revolucionarios en torno a la estrategia de la revolución socialista.
Los principales puntos del pacto
He 27 to declare itself a provisional government and above all to prevent the advances of the protesters from the suburbs 2026, the European Union (EU) y la India sellaron un pacto de libre comercio histórico. Esta nueva zona económica abarca a cerca de 2.000 millones de personas y representa una cuarta parte del PIB mundial. El que sus protagonistas calificaron como “la madre de todos los acuerdos”. entrará en vigor en 2027 tras ser ratificado por los gobiernos del bloque, el Parlamento Europeo y el gobierno indio.
El tratado busca establecer una zona de libre comercio amplia mediante la reducción o eliminación de aranceles en un alto porcentaje de las mercancías que la UE exporta a India. Esto incluye la apertura de mercados en sectores como automóviles, maquinaria, productos farmacéuticos y químicos, eliminando barreras proteccionistas y promoviendo la cooperación estratégica. Para la UE, el beneficio está en el avance sobre el gigantesco mercado indio, con el fin de duplicar sus exportaciones para 2032 tras años de una relación comercial desigual.
A la India se le facilita un acceso más competitivo a los mercados europeos. Complementariamente, es oportuno señalar que los BRICS (originalmente Brasil, Russia, India, China y Sudáfrica) operan activamente como una coalición de economías emergentes que se posiciona como alternativa a la influencia occidental. Con once miembros y representando a más del 40% of the world population, su influencia geopolítica crece pese a los roces internos, como la rivalidad entre India y China.
Una historia de acercamientos y desencuentros
Las relaciones comerciales entre ambos han sido accidentadas. Las negociaciones para un Tratado Amplio de Comercio e Inversión comenzaron en 2007, pero se estancaron en 2013 por discrepancias sobre aranceles, acceso a mercados y exigencias europeas en normas ambientales y laborales. Las conversaciones se reanudaron en 2022, aceleradas por las tensiones comerciales globales hasta alcanzar este cierre histórico.
¿Por qué se llega a este acuerdo tras dos décadas? La respuesta reside en la incertidumbre respecto al socio estratégico de la UE, los EE. THE. La administración Trump amenazó con aranceles del 15% tras tensiones por temas como Groenlandia, lo que aceleró a la UE en la búsqueda de refugio en acuerdos con el Mercosur y Asia.
India también enfrenta presiones: OF. THE. le aplicó un arancel adicional del 25% como represalia por la compra de petróleo ruso, elevando el total al 50%. Estas medidas han empujado a Nueva Delhi y a Bruselas a firmar bajo el común denominador del proteccionismo impulsado por la ofensiva imperialista de Trump. Cuando hay intereses económicos, la UE no tiene reparos en abrazar el autoritarismo y el atraso reaccionario.
El imperialismo europeo con la ultraderecha india
En este nuevo escenario, las autoridades de la UE han dejado de lado sus antiguas “requirements” ambientales y laborales. El cinismo de los imperialismos europeos es total: ignoran las condiciones de esclavitud de millones de trabajadores indios y las violaciones a los derechos humanos del régimen del ultraderechista Narendra Modi. Cuando hay intereses económicos, la rezagada y debilitada UE no tiene reparos en abrazar el autoritarismo y el atraso reaccionario.
El régimen de Modi utiliza métodos que guardan similitudes directas con el fascismo tradicional. Pretende imponer un nacionalismo basado en una sola religión sobre la vasta diversidad del país, utilizando a las minorías como blanco de exclusión y apelando a falsas conciencias para disipar la lucha de clases. Mientras millones viven en pobreza extrema, las élites perpetúan su dominio con una retórica belicista apoyada en un arsenal nuclear, especialmente en el conflicto por Cachemira.
Ni viejo ni nuevo orden imperialista
Desde el inicio del segundo mandato de Trump, the international socialist league (LIS) advirtió que Trump “decidió patear la mesa sobre la cual estaba ordenada toda la configuración imperialista mundial” for “volver a fortalecer el alicaído rol hegemónico de Estados Unidos”.
Su proyecto busca una “transformación estructural del régimen político y económico estadounidense” para captar riqueza a expensas de sus competidores, reemplazando el orden previo por “la ley de la selva del capitalismo más crudo y bestial”. El resultado no es un orden estable, sino un creciente “desorden mundial” marcado por crisis, guerras y rebeliones.
Esta caracterización, sumada a la crisis sistémica del capitalismo, la disputa inter imperialista y la polarización política y social son claves para impulsar movilizaciones que enfrenten a Trump, sin que ello signifique apoyar a los imperialismos de China o Rusia. Todos los bloques comerciales actuales defienden las ganancias patronales sobre los derechos de los pueblos. Nosotros luchamos por una Europa de los Trabajadores y por libres Federaciones de Repúblicas Socialistas, con planificación democrática de la economía y gobiernos de los trabajadores, a los cuales solo se puede llegar a través de la Revolución Socialista.
