Castile and Leon: triumph of the right and retreat of the institutional “left”
El escrutinio en la comunidad autónoma configura un panorama de consolidación para el Partido Popular (PP) y una dependencia de Vox, mientras los integrantes del bloque “progresista” retroceden o se desmoronan según el caso. Las alertas para Pedro Sánchez (PSOE) suenan con fuerza. Ante el hundimiento de Podemos y el crecimiento de la derecha, se vuelve necesario impulsar el frente único y una nueva alternativa política de izquierda radical y consecuente.
The results
El PP encabezado por Alfonso Fernández Mañueco, obtuvo con 33 seats (around the 35,5% of votes), lo que implica que ganó mejorando con relación a la elección de 2022. Igualmente quedó lejos de la mayoría absoluta (42), por lo que depende nuevamente de la extrema derecha. Detrás se ubicó el PSOE, encabezado por Luis Tudanca, que subió a 30 seats (cerca del 32% of votes). Vox, liderado por Juan García-Gallardo, consolidó su posición logrando 14 seats (en torno al 18,9 %). Pese a las presiones de Alberto Núñez Feijóo para facilitar la investidura sin grandes exigencias, la formación ultra se mantiene como la “llave” para la conformación del nuevo gobierno autonómico. Otro dato significativo fue la pérdida de peso político y representación por el resultado de la izquierda institucional: United Left / summer, 0 escaño (2.2%) y Podemos 0 escaño con 0.7 %.

Con estos resultados, Castile and Leon, Aragón y Estremadura son las Comunidades Autónomas en que el PP y Vox continúan negociando —no sin tensiones— la formación de gobierno, mientras proyectan sus expectativas hacia las próximas elecciones en Andalucía (previstas para junio) y las elecciones generales, que por calendario deberían celebrarse en 2027, aunque condicionadas por la posibilidad de un adelanto.
Ganadores y perdedores
La victoria del PP abona a su recuperación como expresión del ala derecha del régimen del ’78, en alguna medida alimentada por polarizar contra la gestión nacional de Pedro Sánchez y el PSOE. Meanwhile, Vox ha demostrado que no es un fenómeno pasajero. Como expresión de la ultraderecha, avanza desde un rol complementario hacia una posición de actor que condiciona la agenda política, presiona al PP y lo empuja hacia posiciones cada vez más reaccionarias. El PSOE de Tudanca, ha subido, pero no le alcanzó para derrotar al PSOE, por su estrategia de presentarse como “gestor responsable” alineado con el gobierno central. La elección de la “izquierda” institucional y “progresista” merece un párrafo aparte.
We can, IU, Sumar y la crónica de un desastre anunciado
El resultado de Podemos e Izquierda Unida / summer, en palabras de algunos de sus propios dirigentes fue “catastrófico”. Más que una sorpresa, confirma una tendencia sostenida de debilitamiento. La integración de estas fuerzas en las estructuras del Estado, así como su participación en gobiernos que no han revertido reformas estructurales ni han garantizado derechos básicos como el acceso a la vivienda, ha erosionado su perfil político. Su discurso de ruptura ha quedado diluido en la gestión institucional.
La fragmentación entre este espacio y Sumar ha contribuido a profundizar su retroceso. El reformismo entra así en una fase de declive que, in the facts, abre espacio al avance de la derecha y la extrema derecha.

El secretario de Organización y portavoz de Podemos, Pablo Fernández.
Más alarmas para Pedro Sánchez
A nivel estatal, lo ocurrido en Castilla y León constituye una nueva señal de alerta para el gobierno de Pedro Sánchez, porque no logró superar al PP. La apelación al “miedo a la derecha” parece perder eficacia como motor electoral. Hay un desplazamiento hacia posiciones conservadoras, en un contexto de crisis económica donde amplios sectores perciben que las políticas del progresismo no han modificado sustancialmente sus condiciones de vida. El PSOE y sus aliados han ido perdiendo el apoyo generado por sus promesas incumplidas de transformación social, al no materializar cambios estructurales ni en el plano económico ni político.
No hay salida sin romper con el capitalismo y el régimen
La evolución de la “coalición progresista”, hoy fragmentada y debilitada, vuelve a poner de relieve los límites de una estrategia centrada exclusivamente en la acción institucional. Frente a esta situación, los llamados de los dirigentes de Podemos a una simple “reflexión” resultan insuficientes. Se abre un debate más profundo sobre la necesidad de una ruptura con la lógica parlamentarista, el sostenimiento del orden vigente y la subordinación a los marcos del sistema. Esta es la reflexión sobre la que invitamos a las compañeras y los compañeros de base de Podemos a intercambiar opiniones. No creemos que la salida pase por reciclar maquillada la política del “mal menor” dentro del sistema, como propone Gabriel Rufián (ERC) somo sostén del gobierno e inconsecuente con la autodeterminación de Catalunya.
Hace falta una alternativa de izquierda radical
En tal sentido desde SOL creemos que el auge de la derecha y la ultra y el fracaso del reformismo hacen indispensable y urgente que Anticapitalistas y la CUP, junto con las expresiones progresistas, rupturistas, de izquierda política e independiente, tanto estaduales como de las Comunidades Autónomas hagan un llamado a confluir en un frente único para: apoyar las luchas de los trabajadores y los pueblos contra los gobiernos y la derecha, boost mobilization, la autoorganización, terminar con el reaccionario régimen moldeado por el franquismo y la transición; con la estrategia del gobierno de los trabajadores y el socialismo.
from now, es indispensable repudiar activamente el genocidio del Estado de Israel contra el pueblo de Palestina y apoyar la causa por una Palestina Libre y Socialista. A la par de impulsar un gran movimiento unitario contra las agresiones imperialistas de EE. UU., con la complicidad de la UE, To Iran, Venezuela, Cuba y otros pueblos, sin brindar apoyo político a sus regímenes, al imperialismo de China ni al imperialismo de Rusia que invade a Ucrania.
Those of us who claim to be revolutionary socialists like SOL, Izquierda Revolucionaria, Red Stream, STAR, LI y CRT tendríamos que impulsar y ser parte activa de una convocatoria de este tipo. Es un gran desafío y una oportunidad para empezar a “dar vuelta la tortilla”.
