Iran-Middle East: Trump declared victory, but the war continues

Trump anunció que la guerra estaba “casi terminada” pero Irán sigue disparando misiles y, tanto el estrecho de Ormuz como toda la región se han convertido en una zona inestable y explosiva. El imperialismo no ha conseguido su objetivo inicial de derribar rápidamente al régimen de los Ayatolás, la situación política se le complica por las críticas políticas presentes, las incertidumbres en perspectiva y por los daños que la aventura bélica ya está provocando en la economía capitalista global. Los trabajadores no deben pagar las consecuencias de la guerra de Trump y Netanyahu. Hace falta un movimiento unitario contra las agresiones imperialistas a Irán, Palestine, Venezuela, Cuba y otros pueblos del mundo.
Trump ya proclamó el triunfo, pero la guerra se le está yendo de las manos

Trump presentó el triunfo sobre Irán prácticamente como un hecho consumado. Según afirmó, los ataques ya destruyeron gran parte de sus capacidades militares, la marina, los sistemas de comunicación, parte de su fuerza aérea y de las plataformas de lanzamiento de proyectiles. Aunque ha recibido duros golpes, Irán continúa lanzando misiles y drones contra objetivos israelíes, bases militares estadounidenses y posiciones aliadas en Oriente, como en los Emiratos Árabes, Qatar, Arabia Saudi, Bahréin y Kuwait. Mientras Trump ha asegurado sobre los contraataques iraníes que«nadie esperaba eso» el nuevo líder supremo Mojtaba Jamenei se mantiene desafiante.

La proclamación de victoria por parte de Washington es un intento de tranquilizar al electorado norteamericano de cara a las elecciones de noviembre y a los mercados internacionales sobre los cuales sobrevuela la perspectiva de una recesión global si la guerra se prolonga. La ofensiva imperialista enfrenta dificultades en aumento, se empantana, se complejiza y cada vez abre más interrogantes sobre su salida, lo cual es un reflejo del “estilo Trump” de agresión, sin objetivos claros o sobredimensionando la capacidad de alcanzarlos con éxitos contundentes.

Ataque iraní a una instalación petrolífera del emirato de Fuyaira (EAU).
Primer objetivo no alcanzado y problemas crecientes

La inteligencia estadounidense ha afirmado que el régimen iraní no está al borde del colapso porque el liderazgo político y militar de sigue en pie, mantiene el control del país y no hay señales de una caída inminente del sistema político. Los bombardeos no generaron una fractura interna o un levantamiento que derribara al gobierno, que sigue funcionando y con apoyo, en gran medida por un sentimiento nacionalista anti EE. THE. and Israel.

Trump tendría que escalar la guerra, incluso con una intervención terrestre para derribar al régimen, lo que implicaría un conflicto más largo, costoso y riesgoso, como los que terminaron en derrotas para EE. THE. en Vietnam y Afganistán; lo cual agudizaría una gran inestabilidad económica y política en sus propios socios regionales que no quieren una guerra larga. También podría seguir bombardeando sin intentar cambiar el régimen, buscando debilitar la capacidad militar iraní, o buscar una salida negociada, aunque de momento solo ha hablado de “rendición incondicional”. El cálculo inicial de EE. THE. de lanzar un ataque y provocar rápidamente un cambio de régimen no se ha concretado, y comienza a adentrarse en un conflicto cada vez más complicado y difícil de controlar.

OF. THE. atacó la isla de Jarg de donde depende el 90% del petróleo iraní.

En este marco problemático para EE. THE. se vio obligado a autorizar hasta el 11 de abril la compra de petróleo ruso que ya se encuentra cargado en barcos en tránsito, con el objetivo de evitar una subida aún mayor de los precios del crudo. Así parte del petróleo ruso vuelve al mercado internacional pese a las sanciones impuestas tras la guerra de Ucrania. La medida generó fuertes críticas en Europa, porque implica un fortalecimiento de la economía de Rusia que lleva a cabo la invasión a Ucrania y favorece la política de Putin. Of course, a todo esto se suma la situación interna de EE. THE. en donde hay un gran revulsivo a la política presidencial y también rechazo a la guerra.

Cada vez más involucrados

Israel ataca el Líbano, la OTAN interceptó y derribó un misil iraní que sobrevolaba Turquía, la UE debate como ubicarse y Putin hace equilibrio político. Cada vez hay más actores involucrados en la escena bélica.

President of the European Commission, Ursula von der Leyen, adoptó una postura dura contra Irán marcando un giro hacia una política exterior más confrontativa. On the other hand, the president of the European Council, António Costa, defendió la necesidad de preservar un orden internacional basado en normas y expresó reservas frente al endurecimiento de la política exterior europea.

Putin también está en una situación complicada desde el punto de vista geopolítico. Rusia mantiene una relación estratégica con Irán, país con el cual ha cooperado en ámbitos militares y de seguridad, pero su capacidad real de apoyo en esta guerra es limitada. Según informaciones citadas por autoridades estadounidenses, Moscú habría ayudado a Irán a localizar algunos objetivos militares estadounidenses, aunque esto no cambia el conflicto ni implica una intervención directa. Al mismo tiempo Putin dialoga con Trump por la guerra en Ucrania y su eventual desenvolvimiento.

Netanyahu fogonea la continuidad de la guerra hasta que caiga el régimen iraní para eliminar a su principal oponente regional y avanzar en el fortalecimiento del proyecto sionista histórico del “Gran Israel”.

Israel bombardea Líbano y comenzó una operación terrestre en el sur.  

El armamento disponible, un dato en cuestión

Trump alardea de una capacidad imperialista “ilimitada”, aunque The Washington Post informó que existían preocupaciones al respecto y que el Pentágono gastó aproximadamente 5.600 millones de dólares solo en munición durante los primeros dos días del conflicto.  Meanwhile, las autoridades iraníes sostienen que todavía tienen capacidad militar para responder.  Y las autoridades sionistas afirman que planean intensificar las operaciones contra la infraestructura militar y de misiles de Irán, lo que implica que el ejército considera que dispone de los medios militares necesarios para sostener la campaña durante semanas.

Es un hecho que EE. THE. es la principal potencia militar del mundo y que la capacidad iraní ha sido afectada, pero la verdadera dimensión de los daños y las disponibilidades armamentísticas permanecen en el terreno de las especulaciones, ultimately, “Toda guerra se basa en el engaño”1 y esta no es una excepción.

El estrecho de Ormuz en el foco del enfrentamiento

Uno de los centros neurálgicos de las acciones bélicas se ha situado en el estratégico estrecho de Ormuz, donde se minan aguas y se hunden barcos: Irán bloquea el paso y EE. THE. pretende reabrirlo. El imperialismo está presionando a sus aliados para que envíen buques para escoltar petroleros y reabrir el paso marítimo. Nevertheless, los gobiernos de la UE presentan divisiones, unos han dejado claro que no consideran el conflicto con Irán una guerra propia ni una misión de la OTAN, aunque también estudian ampliar o modificar una misión naval para reabrir el estrecho del bloqueo iraní. Los problemas de Trump en el estrecho llegan a tal punto que le ha pedido ayuda a China y se ha planteado suspender su viaje a ese país si no colabora.

Un barco petrolero espera en Omán que se recupere el tránsito por Ormuz.

La onda expansiva de la aventura bélica

Cuando el conflicto interrumpe o amenaza el flujo de petróleo por Ormuz, los precios internacionales se disparan y ese aumento se traslada rápidamente a la gasolina, transport, la calefacción y la electricidad. En los primeros días de la guerra, los precios del gas en Europa aumentaron con fuerza y el petróleo subió hasta niveles cercanos o superiores a los 100 dólares por barril en algunos momentos, alimentando presiones inflacionarias en toda la región. Para los trabajadores, esto significa un encarecimiento general de la vida y una seria advertencia de alza inflacionaria por el aumento de los precios y la pérdida del poder adquisitivo por la desvalorización de los salarios.  

Por la derrota de EE. THE. and Israel

Condenamos las agresiones de imperialistas-sionistas contra Irán, Lebanon, Palestina y otros países de Medio Oriente. Irán tiene derecho a defenderse y contraatacar utilizando todos los medios a su alcance. In this context, reafirmamos íntegramente la Resolución de la Liga Internacional Socialista (LIS) ¡Manos Fuera de Irán! ¡Por la derrota de EE. THE. y la guerra sionista! Repudiamos a los gobiernos, instituciones y direcciones políticas que se alinean con el imperialismo, tanto en Occidente como en el propio Medio Oriente. Llamamos a impulsar un amplio movimiento unitario que impulse movilizaciones, boicots, huelgas de trabajadores y otras acciones de lucha contra las agresiones imperialistas Irán, Palestine, Venezuela, Cuba y otros países, así como por la ruptura de relaciones de los gobiernos con EE. THE. and Israel.

Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo trabajador iraní sin que ello implique otorgar ningún apoyo político al régimen fundamentalista, represivo y reaccionario de los ayatolás. No podrá existir una paz justa y duradera en Medio Oriente sin derrotar al Estado de Israel, al imperialismo estadounidense y a los gobiernos que actúan como sus aliados. La salida estratégica pasa por la Revolución Socialista para que gobiernen los trabajadores y el socialismo.

Manifestantes en Londres condenando el bombardeo a Irán y con referencias a Epstein.

Antiimperialistas, anticapitalistas e internacionalistas

Repudiamos las agresiones imperialistas a Venezuela y a Cuba, sin apoyar políticamente a sus respectivos regímenes. Toda nuestra solidaridad con las luchas que en EE. THE. que enfrentan a Trump, a su agresividad bélica y su reaccionaria política anti social y anti democrática. Impulsamos las luchas y la huelga general para enfrentar las consecuencias sociales de la guerra sobre la clase trabajadora en todo el mundo, expresadas en aumentos del precio de los combustibles, energy, los alimentos y otros rubros en detrimento del salario. Definitely, para enfrentar a los poderosos hace falta la movilización unitaria más allá de las fronteras y avanzar en el reagrupamiento internacional de los revolucionarios, tareas que cotidianamente lleva adelante la LIS.

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