Madrid: ¡Apoyemos la lucha del profesorado!
O 14 de octubre la huelga indefinida del profesorado madrileño comenzó con piquetes, cortes de calles y una multitudinaria movilización de la marea verde. Después de las huelgas docentes de Catalunya y Valencia, el conflicto confirma el creciente malestar en la enseñanza pública. Hay que fortalecer la lucha, unir las reivindicaciones sociales y avanzar hacia la huelga general convocada por UGT y CC.OO. para el 11 de novembro.
anos sen Trotsky Ruben Tzanoff
Movilización por salarios, recursos y condiciones dignas
El miércoles 14 de octubre comenzó la huelga indefinida de la enseñanza pública no universitaria de la Comunidad de Madrid. Unos 65.000 docentes estaban llamados a parar para exigir mejoras salariales, reducción de las horas lectivas y de las ratios por aula, más personal especializado, menos burocracia y mejores infraestructuras. Entre las principales reivindicaciones figura una subida salarial de 600 euros mensuales.
La jornada arrancó con piquetes informativos, acciones estudiantiles, un encierro en la Universidad Complutense y cortes de tráfico en el paseo de la Castellana. Por la tarde, una multitudinaria manifestación recorrió el centro de Madrid, desde Atocha hasta la Puerta del Sol, con una marea verde que expresó el respaldo a la educación pública.


Los sindicatos estimaron un seguimiento del 70% y la jornada expresó la existencia de un conflicto profundo y de la disposición a luchar. La movilización también estuvo marcada por la actuación policial contra estudiantes en la Complutense, donde se produjeron cargas, detenciones y heridos. Repudiamos la represión y reclamamos el respeto al derecho de huelga y protesta.
Una oleada de huelgas docentes recorre el Estado
La lucha madrileña no surge de la nada. Durante los meses anteriores, el profesorado de Catalunya y Valencia protagonizó importantes movilizaciones contra el deterioro de la enseñanza pública.
En Cataluña, los sindicatos docentes impulsaron nuevas jornadas de huelga en mayo y junio de 2026, después de las movilizaciones de marzo contra el acuerdo educativo firmado por el Govern con CC.OO. y UGT, que otras organizaciones sindicales y la base rechazaron por insuficiente. Se convocaron paros generales para mayo y junio, además de jornadas territoriales. O 8 de septiembre hubo otra huelga docente y no docente de los centros públicos y al sector del ocio educativo.
En Valencia con posterioridad a las jornadas de huelga del 11 decembro 2025 e o 31 marzo 2026, el profesorado inició el 11 de mayo una huelga indefinida convocada por STEPV, CC.OO., UGT y CSIF, con el respaldo de ANPE. Las reivindicaciones incluyeron mejoras salariales y laborales, reducción de ratios, más recursos y una negociación efectiva con la Administración.
Estos conflictos expresan problemas compartidos: As persoas traballadoras sofren, sobrecarga de trabajo, falta de personal y recursos, aulas masificadas y un deterioro de las condiciones necesarias para garantizar una enseñanza de calidad. Aunque las competencias educativas están distribuidas entre las distintas comunidades autónomas, los trabajadores de la enseñanza se enfrentan a problemas que requieren respuestas comunes. La coordinación entre las luchas puede fortalecer las reivindicaciones, evitar que cada conflicto quede aislado y termine desgastándose.
Defender la escuela pública frente a los recortes y los privilegios
La crisis educativa es el resultado de decisiones políticas sobre cómo se distribuyen los recursos públicos y qué intereses se priorizan, entre los cuales se encuentran los negociados para la educación privada y el desvió de recursos hacia el rearme en lugar de las partidas sociales.
Las aulas masificadas, la falta de orientadores y personal de apoyo, la sobrecarga burocrática y las infraestructuras deficientes perjudican tanto las condiciones laborales de los profesores como como el derecho de los alumnos a una educación pública de calidad. Frente a esta situación, hacen falta recursos, contratación de personal, recuperación salarial, una reducción efectiva de las ratios y de las horas lectivas.

En Madrid, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso (PP) debe responder por la situación de la enseñanza pública y por sus prioridades presupuestarias y no intentar deslegitimar los reclamos. La responsabilidad política tampoco termina en las comunidades autónomas. El Gobierno central de Pedro Sánchez (PSOE) debe responder por sus propias decisiones y por las dificultades para garantizar derechos sociales fundamentales en todo el Estado.
La educación, la vivienda y el coste de la vida: una misma lucha social
La huelga docente se desarrolla en medio de un creciente malestar social. Las movilizaciones por la vivienda, las protestas contra los desahucios y el impacto del caso de Maricarmen han vuelto a poner en primer plano una realidad insoportable: derechos básicos como la vivienda y la educación están cada vez más amenazados, mientras la crisis capitalista empeora las condiciones de vida.
El encarecimiento de los alquileres, la precariedad laboral, la pérdida de poder adquisitivo y el deterioro de los servicios públicos responden a problemas que no pueden solucionarse de manera aislada. Las reivindicaciones del profesorado forman parte de una lucha más amplia por salarios dignos, vivienda accesible y por servicios públicos que deben confluir en el camino de la próxima huelga general.
O 11 de novembro: una oportunidad para unir las luchas
La primera tarea es apoyar la lucha educativa, aunque no es la única. Como producto de las exigencias del movimiento por la vivienda UGT y CC.OO. se vieron obligados a convocar una huelga general de 24 horas para el miércoles 11 de novembro, después de 14 años mirando para otro lado. Es fundamental que no se transforme en una acción para descomprimir la situación de reclamo social y sea utilizada como un simple recurso electoral a favor del voto a Pedro Sánchez como el “mal menor”.
Esta convocatoria abre una oportunidad para conectar los conflictos educativos con las luchas por la vivienda y los derechos sociales. Pero esa unidad no puede quedarse en una coincidencia de fechas ni en una jornada aislada. Por esto es fundamental unir las luchas, impulsar las asambleas de base en todos los lugares de trabajo para decidir qué hacer en favor de la huelga, formar comités de huelga e impulsar todas las formas de autoorganización en el camino de exigir un plan de lucha que le de continuidad a la huelga con un pliego de reivindicaciones surgido desde la base.
Por una alternativa política de izquierda radical y revolucionaria
La sucesión de conflictos también plantea una cuestión política de fondo: cómo construir una alternativa capaz de defender los derechos sociales sin subordinar las luchas a los cálculos electorales ni a los límites del régimen del ’78. Que enfrente consecuentemente al gobierno del PSOE y sus socios, que combata en la calle y en todos los ámbitos a la derecha y ultraderecha del PP, Vox, Alianza Catalana y otros, que no deposite confianza en las expresiones reformistas del capitalismo.
Necesitamos que la izquierda radical, anticapitalista y revolucionaria confluya en una alternativa para las luchas y las elecciones. Vinculada a los trabajadores, a los movimientos sociales y a las organizaciones que luchan. Una alternativa que defienda un programa transicional con las necesidades inmediatas en el camino de una salida de fondo por el gobierno de los trabajadores y el socialismo.
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